Buscando bebé
Buscando bebe
¿Buscas niño o niña?

¿Existe algún método para elegir?

 

La respuesta por el momento es “No”.

Existen alguna “recetas” que hablan de la posibilidad de determinar el sexo del bebe al momento de la concepción, pero lo cierto es que nadie puede asegurar ciento por ciento la efectividad de alguno de estos  métodos. Hasta ahora la única forma de asegurar que el nacimiento de un niño sea de determinado sexo, es realizar una fertilización IN VITRO, análisis genético pre-implantacional de los embriones generados e introducir en el útero de la madre solo los del sexo deseado.

Se han elaborado filtros de semen que permiten separar aquellos espermatozoides con carga genética “X” (femenino) de aquellos con carga “Y” (masculino).

Luego se ha intentado realizar inseminaciones artificiales con el semen seleccionado, pero los resultados no han sido constantes.

La manera más natural es jugar con una regla sencilla que consiste en lo siguiente: En teoría los espermatozoides “Y” son más livianos y veloces que los espermatozoides “X”, por lo tanto una relación sexual el día de la ovulación, aumenta las posibilidades  de que el óvulo sea alcanzado en la trompa de Falopio por una mayor concentración de espermatozoides con carga. “Y”, de esta manera las posibilidades de lograr un bebé masculino son mayores.

Por el contrario, los espermatozoides con carga “X” son más pesados y lentos pero tienen mayor tiempo de vida, por lo tanto si se mantienen relaciones sexuales muy frecuentes todos los días previos a la ovulación, la carga predominante de espermatozoides en las trompas de Falopio será con carga “X” aumentando las posibilidades de una niña.


Receta para tener niños

falta


Receta para tener niñas

falta


“Una vez le pregunté a mi ginecólogo, el doctor César Reátegui, acerca de métodos naturales para influir en la elección del sexo del bebé. Su respuesta fue muy acertada: “La receta para tener niños o niñas es igual que la receta para hacer una torta. Si alguno de los ingredientes falla tan solo un mínimo gramo, ya no quedará igual” además, continuó, “si se hubiera descubierto ya un método certero en algunos países orientales no habrían tantas mujeres infelices, también habrían más herederos reales de los que hay en el mundo actualmente”.


En esa oportunidad yo estaba buscando el segundo bebé. Ignacio es el mayor de mis hijos y queríamos intentar probar suerte con la niña. El Dr. Reátegui me imprimió la receta… A los 6 meses de embarazo supimos que venía en camino Emilio, el segundo de mis hijos.”