El desarrollo de tu bebé llevará normalmente 38 semanas desde la concepción (se calcula 40 semanas de embarazo desde el primer día de tu último período menstrual).
Semana 1: después de la fertilización, los núcleos del espermatozoide y el óvulo se unen para formar el cigoto. Éste comienza a dividirse mientras se dirige hacia el útero.
Semana 2: Luego de 6 o 7 días aproximadamente, la masa celular desarrolla una cavidad hueca y ahora se llama blastocito. Alrededor del décimo día se incrusta en el endometrio.
Semana 3: El blastocito es del tamaño de una cabeza de alfiler, pero se multiplica rápido. Las células internas de la cavidad se desarrollan para formar el embrión.
Semana 4: El bebé tiene alrededor de 2mm de longitud y pesa menos de 1g. Sus tejidos corporales se están formando a partir de tres capas embrionarias: el cabello las uñas, las glándulas mamarias, el esmalte de los dientes, el oído interno y lentes para los ojos de una capa; el sistema nervioso, la retina, la glándula pituitaria, el músculo, el cartílago, los huesos, la sangre y las células linfáticas de otra; y los pulmones, la tráquea, el hígado, el páncreas y la vejiga de una tercera.
Semana 5: se comienza a desarrollar el corazón: ya tiene 4 cámaras. Se está formando el paladar superior.
Semana 6: Embrión más o menos del tamaño de la yema de un dedo. El corazón late a 180 pulsaciones por minuto, dos veces más que el suyo. Se están formando los párpados, las orejas y los comienzos de las manos y los pies. Se puede ver la forma de la cabeza y de la columna.
Semana 7: El tamaño del embrión es 4 veces mayor y el sistema nervioso se desarrolla bien. El bebé está comenzando a mover el cuerpo, los brazos y las piernas. Estos movimientos pueden detectarse en un monitor, pero usted no podrá sentirlos. Comienzan a desarrollarse los pulmones, el hígado y los riñones.
Semana 8: Con una longitud de 2,5 cm, el embrión ya se ha convertido en un feto. Su cerebro se desarrolla rápidamente y se formó el cordón umbilical. Empiezan a desarrollarse las orejas, y puede abrir y cerrar la boca.
Semana 9: El bebé ya tiene 4cm de longitud y puede agitarse ligeramente. Los sistemas digestivo y nervioso se desarrollan rápidamente y el cerebro es cuatro veces más grande que hace 4 semanas.
Semana 10: El sistema nervioso maduró como para que el bebé se mueva más. Todos los órganos, más la bolsa de líquido amniótico se formaron. Ya es reconocible como ser humano.
Semana 11: El hígado comienza a fabricar glóbulos rojos y los riñones están funcionando. El bebé mide unos 5 cm. Tiene la cara totalmente formada y la cabeza está creciendo para albergar el cerebro.
Semana 12: El bebé tiene 6cm de largo. Están empezando a crecerle las uñas y el pelo, su mandíbula tiene 32 pequeños brotes de diente y está empezando a chupar. Los órganos sexuales internos ya se formaron.
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Los primeros tres meses del embarazo suelen ser un período estimulante, y a la vez exasperante, más allá de que tu embarazo sea planeado o sorpresivo. Durante estas primeras semanas, tendrás que adaptarte no sólo a los cambios físicos en tu cuerpo, sino también al impacto que el bebé tendrá en tu vida.
La cuarta semana es demasiado pronto para notar cambios en tu cuerpo, aunque es posible que tengas los pechos blandos y que te sientas inusualmente cansada.
En la semana cinco podrás sentirte como antes de la menstruación y los cambios se notarán un poco más: tu índice metabólico y respiratorio y tu frecuencia cardiaca habrán aumentado y el músculo y la fibra de tu útero se estarán engrosando y alargando. La producción de hormonas aumenta muchísimo. La progesterona por ejemplo, ayuda a preservar el embarazo y a bajar la presión arterial, en tanto que el estrógeno estimula el desarrollo de las glándulas de leche y fortalece el útero. La placenta produce la gonadotropina coriónica humana (HCG), una hormona exclusiva del embarazo.
En la sexta semana, el embarazo ya estará confirmado. Si no has sacado una cita con el médico este es el momento de hacerlo. También deberás pedir una cita para ver a tu dentista y mantener sanos tus dientes y encías. Observarás que tu metabolismo se acelera. Es posible que te sientas agotada.
En la octava semana tal vez puedes experimentar dolores abdominales leves. Esto se debe a que el útero comienza a estirarse. Si sufrieras un dolor abdominal agudo, consulta inmediatamente con tu médico.
En la novena semana es recomendable realizar algunos exámenes de embarazo. Existen varios estudios de diagnóstico y ecografías para detectar anormalidades fetales. Siempre será bueno saber que debes afrontar en caso el resultado de estos exámenes no sea lo esperado para ti y tu pareja.
Para la semana doce el útero comienza a salir de la pelvis, convirtiéndose en un órgano abdominal, y el corazón comienza a bombear más sangre.

Los primeros tres meses de embarazo son cruciales para el desarrollo sano de tu bebé. Si haces dieta podrías estar afectando la formación de los órganos y el desarrollo de los sistemas corporales. Así mismo podrías tener un bebé de poco peso al nacer.
Son particularmente importantes ciertos minerales y vitaminas. De los tipos de alimentos básicos, la madre necesitará grandes cantidades de proteínas para desarrollar y reparar células, músculos, órganos, tejidos y cabello, y para la producción de enzimas. Por lo menos la mitad de las calorías deben venir de hidratos de carbono. De los nutrientes indispensables, el folato y el hierro son de vital importancia. El folato es una vitamina B usada para la división celular, la formación de glóbulos rojos y el desarrollo del sistema nervioso del bebé. Como el conducto neural se forma en la cuarta semana de gestación, debería aumentar las cantidades de folato tomando ácido fólico para evitar defectos en la espina bífida.
El hierro se encuentra en la hemoglobina, y es necesario para transportar el oxígeno y el anhídrido carbónico, para fabricar enzimas y producir energía. La demanda de hierro aumenta en el embarazo debido a un incremento del volumen sanguíneo en la mujer y al desarrollo de la placenta.
Se recomienda al menos tomar entre 5 y 6 comidas diarias más pequeñas y ligeras de lo que estás acostumbrada.
Desayunos: cereales de avena con semillas de ajonjolí, plátano, pera y leche.
Media mañana: Manzana, tostadas o galletas de avena y rebanada de queso cheddar.
Almuerzo: Pescado (caballa) con berros, zanahoria rallada y tomate; pan integral con mantequilla y una naranja.
Media tarde: Higos secos, uvas o ciruelas pasas y almendras.
Cena: Carne de res con arvejas a la cacerola, papas, zanahorias y brócoli.
Antes de acostarse: Pan integral con mermelada de fruta y mantequilla.

Si tu médico te autoriza para hacer ejercicios es importante realizar un precalentamiento al comenzar. El objetivo es movilizar las articulaciones importantes, mediante estiramientos estáticos y luego mover las articulaciones para calentarlas.
Los ejercicios deben ser ligeros y de tipo aeróbico que aumenta el pulso y fortalece los músculos. Luego debes aflojarte estirando los músculos que trabajaron. Por último relaja el cuerpo.

Aproximadamente el 50% de las mujeres embarazadas tiene nauseas por la mañana. Una de las causas puede ser el desarrollo de la placenta con sus cambios de niveles hormonales, que alcanzan su punto máximo en las semanas 9 y 10, pero los vómitos también pueden ser una manera que tiene el cuerpo de eliminar toxinas. Trata de consumir alimentos que te gusten y que sean fáciles de preparar. Procura comer varias veces al día en pequeñas cantidades ya que así se estabilizan los niveles de azúcar. En el embarazo aumenta la necesidad de vitaminas B6 y B12, ácido fólico, hierro y zinc. Las nauseas se relacionan sobre todo con deficiencias en vitamina B6 y en zinc. Los suplementos de vitaminas y minerales son buenos pero resultan difíciles de tomar si te estás sintiendo mal.
Algunas recomendaciones de alimentación: Come los siguientes alimentos para completar los niveles de vitaminas y minerales:
RECOMENDACION: Bebe mucho líquido para evitar la deshidratación, cuyos signos son el pulso acelerado, lengua seca, mal aliento y orina escasa. Si los vómitos persisten consulta con tu médico.
Los vómitos abundantes durante el embarazo le ocurren a 1 de cada 100 mujeres. La hiperémesis causa deshidratación y produce un desequilibrio nutricional. A veces requiere de hospitalización. Es muy importante observar una buena alimentación antes del embarazo ya que esto puede ayudar a prevenir este problema.
Síntomas:
Dieta y Nutrición El feto puede seguir obteniendo los nutrientes que necesita si tú tienes hiperémesis. Sin embargo trata de ingerir alimentos balanceados y una dieta completa, aunque es probable que los únicos alimentos que toleres sean los hidratos de carbono blandos como arroz, papas al horno, pasta y tostadas. Si ya haz tenido hiperémesis antes, toma un suplemento de vitamina B6 antes de concebir a tu próximo hijo.
Algunas recomendaciones de alimentación:
Síntomas:
Los cambios hormonales durante el embarazo hacen que las encías se vuelvan más gruesas y se ablanden, lo que puede generar molestias. La gingivitis (encías inflamadas) es muy común en la primera mitad del embarazo y puede llevar a que las encías sangren y a la pérdida de algún diente. Los herpes labiales son causados por el virus “herpes simples”, y a menudo aparecen cuando el sistema inmunitario está debilitado.
Algunas recomendaciones de remedios naturales: Hay una serie de remedios con hierbas que pueden aliviar algunos de los problemas dentales que se experimentan durante el embarazo.
Dieta y Nutrición
Algunas recomendaciones de alimentación:
Se cree que uno de cada tres embarazos se pierde; algunas mujeres ni siquiera se dan cuenta que están embarazadas. Algunas de las causas de pérdida son deficiencias en la alimentación, desequilibrio hormonal, infecciones y desórdenes fetales autoinmunes o cromosómicos.
Síntomas:
Dieta y Nutrición:Tome suplementos multi vitamínicos todos los días. La vitamina E puede fortalecer la unión con la placenta y reducir las pérdidas, de modo que tome un suplemento cada dos o tres semanas o coma alimentos como papa y verduras de hoja verde. Como la vitamina E, el selenio es un antioxidante y puede ayudar a prevenir una pérdida del embarazo. El ajo es una fuente del antioxidante selenio.
Algunos consejos básicos:

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¡Duerme tanto y cuanto puedas!… aprovecha para dormir cuando puedas hacerlo, no desperdicies los momentos del día que te permitan descansar. Sentirte descansada mejorará tu humor y calmará algunos malestares. Si tu doctor te lo permite, mantente activa durante el embarazo y sigue una dieta saludable. Esto no sólo te ayudará durante el parto sino que la actividad física ligera y la buena nutrición te harán sentir más alegre y energética.