La ducha es relajante Es un buen momento para dejar la tina y comenzar con la ducha diaria. Es muy probable que al principio necesites ayuda, recomendaciones y supervisión, pero una vez que se hayan establecido las normas básicas, en muy poco tiempo tu hijo será capaz de ducharse solo. Es bueno establecer esas normas con anterioridad y repasarlas durante algunos días antes de dejar que se duchen solos. Hasta que se hayan aprendido completamente debemos seguir siempre el mismo orden. Se puede hacer coincidir con su cumpleaños o con alguna otra fecha importante e incentivarlo con el hecho de que ya es mayor.
No le dejes completamente solo durante algún tiempo, hasta que estés segura de que se manejan con soltura para entrar y salir de la ducha, prender al agua, regular la temperatura del agua o cualquier otra circunstancia que pueda resultar peligrosa. Aunque pueda necesitar tu ayuda para algunas cosas, como por ejemplo lavarse la cabeza, ser capaz de bañarse solo le dará más autonomía y mayor seguridad en sí mismo.
Al principio déjalo que pase un ratito más largo de lo normal bajo el agua, pero sin exagerar. Acaba de perder el momento del baño, que era un momento muy divertido y relajante. Ahora debe aprender a disfrutar de la ducha y a relajarse y limpiarse correctamente como le has enseñado.
Un aspecto muy importante en el aseo es la higiene bucal. Aunque debes comenzar a introducir el cepillo y la pasta de dientes mucho antes (hacia los 2 años), si no lo haz hecho hasta ahora será bueno hacerlo coincidir con el cambio de la tina a la ducha. Hay que enseñarle a cepillar los dientes correctamente después de cada comida.
Para hacer una correcta limpieza se debe cepillar desde las encías hacia el diente. Esto es, en los dientes superiores, de arriba hacia abajo, y en los dientes inferiores, de abajo hacia arriba. Coloca el cepillo y la pasta de dientes a su alcance. Si quieres evitar "accidentes" innecesarios, es cómodo que la pasta tenga un dosificador.
Hacia los 5 años el Ratoncito Pérez lo visitará por primera vez y poco a poco cambiará los dientes de leche por la dentadura definitiva. Si no lo has hecho antes, ahora conviene llevarlo a una revisión odontológica. A partir de ahora el cuidado de la boca cobrará mayor importancia, lo aconsejable es llevarlo al dentista, como mínimo una vez al año. Tu hijo debe sentirse responsable de su propio cuerpo y es bueno que le trasmitas estas costumbres, no como una obligación, sino como un bien para su desarrollo.
Es muy importante que además de la higiene tu hijo adquiera también hábitos saludables. No es bueno abusar de las golosinas ya que no constituyen una aportación nutritiva adecuada y además dañan los dientes provocando la aparición de caries. Si se puede acostúmbralo a lavarse los dientes después de comer golosinas.
La percepción que tenemos de nosotros mismos viene dada en gran medida por lo que los demás piensan al vernos y las impresiones que nos trasmiten. Esto también les pasa a los niños. Si piensas que tu hijo es muy gracioso se lo harás llegar de diferentes maneras y él intentará responder manteniendo ese rol de simpático y divertido porque sabe que es lo que se espera de él. Este es uno de los motivos por el que debe comenzar a cuidar su imagen personal. Su relación con los otros, con las cosas que hace, consigo mismo. Si aprende a ser cuidadoso y positivo y a tener una buena imagen de sí mismo, su autoestima crecerá y su equilibrio psicológico se verá reforzado.
La limpieza no solo se debe tener en cuenta a la hora del baño, sino en todas las actividades del día. Si hace un dibujo no debe emborronar la hoja y dejar luego sus huelas por toda la casa, ni revolcarse con la ropa limpia por el suelo del garaje o limpiarse la boca con la manga del polo. No importa tanto el resultado como la intención. Si se mancha puede lavarse luego, pero debes insistir en la importancia de hacer las cosas con esmero. A la larga estos pequeños detalles ayudarán al niño a cuidar su imagen personal.
Por supuesto ya es hora de que se vista solo. Tal vez tenga problemas con algunos pequeños detalles como los pasadores de los zapatos o los botones de las mangas y la espalda. Puedes dejar que decida qué ropa se quiere poner los fines de semana. Eso también ayudará a "sentirse guapo" y a valorar su imagen. Pero si lo dejas escoger, tienes que ser consecuente y debes dejar que se ponga lo que quiera, aunque a ti no te guste. Si prefieres evitar ese problema dale a escoger sólo entre dos opciones: el pantalón azul o el verde; el vestido amarillo o el short gris. Poco a poco irá aprendiendo a combinar su vestuario y desarrollará su propio estilo.
Pero también debes tener en cuenta que hay que vestirse de forma distinta para cada ocasión. No leo pongas de punta en blanco para ir al parque o a una excursión. En estos casos es mejor llevar ropa de diario, fácilmente lavable y que no importe romper o ensuciar más de la cuenta. No siempre hay que ser "don perfecto". Algunos momentos son para desfogarse y jugar libremente sin prestar demasiada atención a romper un pantalón o engancharse una media.

La hora de la comida
Es bueno establecer reglas cuando tu niño vaya a sentarse a la mesa. Al principio será un poco difícil cumplir con todas las reglas establecidas, pero poco a poco todo será más fácil. No te preocupes si al principio no le da tiempo a comerlo todo en el horario establecido. Ten en cuenta que esa no es la única comida del día y que él no está dispuesto a morirse de hambre. Ya comerá en la siguiente comida. Procura no darle nada entre horas para que no pierda el apetito a la hora de comer. Si aún así sigue teniendo problemas con el horario empieza poniéndole menos cantidad para que le de tiempo a terminar. Así podrás animarlo y decirle que lo está haciendo como un niño grande. Poco a poco podrás ir aumentando las cantidades.
También puedes jugar con sus gustos. Ponle más cantidad de las comidas que sabes que le gustan y menos de las que habitualmente no quiere comer. Cuando no logre terminar en el tiempo indicado no lo castigues pero no lo dejes seguir comiendo. Es muy probable que se sienta mal e incluso llore. Dile que tiene que aprender a comer como grande, más deprisa y sin distraerse, y que estás segura de que la próxima vez lo hará mejor.

Diez reglas para sentarse a la mesa
Explícale cuáles van a ser las reglas a partir de ahora. Dile que ya es mayor y que tiene que comportarse como tal. Hagan juntos las reglas que le has explicado en un papel usando símbolos que él pueda entender y ponlas donde habitualmente se sienten a comer y por supuesto donde el niño las pueda ver con facilidad. Dependerá mucho de tus costumbres, pero estas reglas pueden ser:
Estrategias para que coma de todo
Muchas veces los niños "comen por los ojos". Cuando una comida les parece "fea" es que no les gusta. Intenta colocar la comida de forma atractiva, por colores o dándole formas. No debes obligarlo a comer si no quiere pero al menos debe probarlo. Dile que si no le gusta no lo obligarás a comerlo pero que no le darás otra alternativa ni le prepararás otro plato que sí le guste. Si es una entrada déjalo solo con el segundo y el postre. Adviértele que aunque hoy no lo haya comido, el próximo día que prepares esa comida deberá probarla otra vez para ir acostumbrándose al sabor y así, poco a poco, comer de todo como hacen los mayores.
Cuando vuelvas a preparar ese plato procura que el resto de la comida si le guste. Así no se quedará con hambre si no quiere comerlo. Haz que lo pruebe otra vez y en esta ocasión que coma dos cucharadas en vez de una. Pero si no quiere el resto no lo obligues.
Como en ocasiones anteriores si sabes que no le gusta no le pongas mucho. Viendo que es poco puede que se anime a comerlo y así podrás felicitarlo por haber hecho el esfuerzo.
No le prometas premios si lo come todo. Y mucho menos si son golosinas. Simplemente no le des mucha importancia si deja algo en el plato. Si aprende que puede conseguir sus objetivos negociando contigo tendrás un tira y afloja con cada comida.
Menús para niños de 4 a 6 años
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1º
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Desayuno
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Media Mañana
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Comida
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Lonche
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Comida
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| LUNES | Leche con miel, tostadas con margarina y mermelada | Yogurt con Galletas | Estofado de Pollo con papas al horno. Pan y Fruta | Pan con queso fresco. | Puré de espinacas. Pescado con ensalada. Pan y fruta. |
| MARTES | Leche y galletas | Pan con Jamón | Fideos con jamón y tomate. ensalada. Pan y Fruta. | Yogurt con plátano. | Tortilla con queso, ajo y perejil con tomate frito. Pan y Fruta. |
| MIÉRCOLES | Leche tostadas integrales con miel | Pan con queso fresco | Arroz Tapado y Ensalada. Pan y Fruta. | Yogur de fruta y galletas. | Crema de zapallo Guiso de carne Pan y Fruta. |
| JUEVES | Leche y galletas | Pan integral con jamón y queso | Sopa de verduras. Cerdo con papas sancochadas y ensalada. Pan y fruta | Keke casero | Pastel de Coliflor Sopa de verduras Fruta. |
| VIERNES | Leche con tostadas y mermelada | Pan integral con chocolate | Lentejas con arroz. Lenguado con ensalada. Pan y fruta | Pan con salchicha leche. | Berenjenas asadas. Pollo a la plancha con tomate frito. Pan y Fruta. |
| SÁBADO | Leche con miel y galletas | Pan integral con paté | Sancochado Pan y Fruta. | Flan y jugo de fruta. | Crema de Espinacas. Salchicha a la plancha con patatas fritas. Pan y Fruta. |
| DOMINGO | Chocolate a la taza y picatostes | Pan integral con queso Jugo de naranja | Ensalada variada. Pavo al horno con arroz. Pan y Fruta | Milkshake de yogur con frutas. | Pastel de choclo Pescado a la plancha con ensalada. Pan y Fruta. |
| 2º | Desayuno | Media Mañana | Comida | Lonche | Comida |
| LUNES | Leche y galletas | Fruta | Ensalada de lechuga, tomate, zanahoria y atún en aceite Pechuga apanada con papas Pan y Fruta | Cereal y fruta | Crema de zapallo Lenguado a la plancha Yogur Pan |
| MARTES | Yogur y tostadas | Jugo de fruta y galletas | Arroz Chaufa Pan y Fruta | Pan con paté y un gelatina | Pollo a la plancha con arroz Pan y Fruta |
| MIERCOLES | Leche con chocolate cereal | Macedonia de frutas | Menestras con Salchichas Pan y Fruta | Pan con keke casero | Pescado a la chorrillana Pan y Fruta |
| JUEVES | Leche y pan integral con miel | Yogur y fruta | Albóndigas en salsa y pure de papas Pan y Fruta | Galletas y fruta | Tortilla de papas con Jamón y lechuga Pan y Fruta |
| VIERNES | Manzana y leche | Pan con queso fresco | Fideos salsa blanca con pollo Pan y Fruta | Pan con Jamón | Espinacas a la Crema Carne y pure de papas Pan y Fruta |
| SABADO | Leche y galletas | Pan con mantequilla y jamón | Ensalada de verduras Filete de cerdo con tomate y arroz Pan y Fruta | Yogur y Fruta | Crema de zapallo y pescado a la plancha Pan y Fruta |
| DOMINGO | Cereal y jugo de frutas | Gelatina y galletas | Seco de Pollo Ensalada de lechuga y tomate Pan y Fruta | MIlkshake de Frutas y galletas | Ensalada con jamón Arroz con carne Pan y Fruta |

Los miedos aparecen con más frecuencia cuando el niño tiene alrededor de 4 años. A esta edad, el chico no conoce ni comprende del todo la realidad que lo rodea y confunde lo real con lo imaginario.
Cree en la existencia de hadas, de "cucos", de personajes imaginarios e, incluso, inventa personajes que se esconden para hacerle daño. Es muy importante que los padres no asusten a sus hijos con esas historias de ogros o cucos y que, tampoco, se burlen de sus miedos minimizándolos o negándolos. Es importante escucharlos y permitirles expresar todos sus miedos.

Las pesadillas
Las pesadillas son sueños terroríficos que provocan una alteración importante en el niño. Puede que tu hijo te llame a gritos a media noche porque un lobo lo persigue y quiere comérselo. Cuando vayas a su lado podrá contarte su sueño o partes de él. Lo habrá vivido como algo real y se sentirá realmente asustado.
Si estos sueños son muy frecuentes debes intentar buscar una posible relación con algún factor externo que los esté provocando. Probablemente estén relacionadas con algún acontecimiento como el inicio de clases, el cambio de casa, la llegada de un hermanito... Hablando sobre el problema y dándole un punto de vista positivo podrás ayudarlo a superar el motivo de ansiedad y probablemente desaparezcan o se reduzcan significativamente las pesadillas.
Evitar la excitación excesiva en la última mitad de la tarde puede ayudar a tener un sueño más tranquilo y relajado. También es bueno ceñirse a un horario habitual y bien organizado
Los terrores nocturnos
Al contrario que las pesadillas, los terrores nocturnos no se recuerdan y no se pueden relacionar con ningún miedo concreto. Son episodios de gran agitación en los que el niño puede llegar incluso a correr despavorido por toda la casa sin darse cuenta de que lo está haciendo. Aunque no está totalmente demostrado se cree que tienen relación con una etapa inmadura del sueño en la que se da cierta dificultad para pasar del sueño profundo al sueño ligero.
Si tu hijo sufre terrores nocturnos verás que es muy difícil despertarlo, pero en cuanto comienza a tomar conciencia de dónde está se tranquiliza y vuelve a dormirse sin ningún temor. A la mañana siguiente no se acordará de nada.
Los terrores nocturnos son menos habituales que las pesadillas pero igualmente normales. No debes preocuparte si te ves en una situación parecida.



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